Revista de la Cátedra II de Psicopatología | Facultad de Psicología | Universidad de Buenos Aires
ANCLA 7 - "Locuras y perversiones II"
Septiembre 2017
ELUCIDACIONES

Debilidad mental y locura

Silvina Cochia

"…todos inventamos un truco para llenar el agujero (trou) en lo Real. Allí donde no hay relación sexual eso produce troumatismo (troumatisme). Uno inventa, uno inventa lo que puede por supuesto" LACAN J, (19/2/74)

Lacan en el último período de su enseñanza, establece que el parlêtre está consagrado a la debilidad mental[1], debilidad para apuntar a lo real como efecto del material que lo habita, lenguaje que lo habita en un cuerpo atravesado por la imposibilidad de la relación sexual, por eso se dedicará a representar esa relación que no existe bajo ninguna forma[2].

En una de sus clases del Seminario L´insu… Lacan concluye que: "Entre locura y debilidad mental, no tenemos sino la elección" (LACAN, 11/1/77). Esta frase nos invita a suponer que al sujeto hablante le quedan estas dos alternativas ante el traumatismo inaugural del exilio de la relación sexual, lo que lo forzará a hacer algo como pueda, loco o débil.

¿A qué debilidad mental y a qué locura se refiere allí Lacan? Para precisarlo nos proponemos recorrer el uso particular que hace de estos términos -debilidad mental y locura- en el despliegue de sus seminarios.

En este trayecto ubicaremos como llega en los años ´70 a considerar a la debilidad mental constitutiva del parlêtre y delimitaremos además, como por un lado la pone en tensión con la locura -en la frase mencionada-, y por otro la acerca a ella al decir "Todo el mundo es loco, es decir delirante". (LACAN, 1978)

Debilidad mental

Lacan recurre en varias ocasiones al término debilidad mental pero con cierta discontinuidad en el tiempo, por lo que tendremos diversas versiones, correlativas a los movimientos conceptuales de cada momento[3].

Ya en sus primeros seminarios utilizó la palabra debilidad en tanto mentalidad, para referirse a la fascinación del hombre por lo imaginario.

Pero la entrada específica del término débil es en su Seminario 11 Los cuatro conceptos…, de la mano de Maud Mannoni y su libro: El niño retrasado y su madre. –aquí Lacan lo utiliza acercándolo a la categoría psiquiátrica-. Será luego de trabajar las operaciones de alienación y separación, que pondrá al niño débil, al efecto psicosomático y a la psicosis en serie, explicitando que son diferentes las posiciones para cada uno de los casos aunque compartan el fenómeno de la holofrase. Así lo dice: "Cuando no hay intervalo entre S1 y S2, el primer par de significantes se solidifica, se holofrasea… solidez que impide la apertura dialéctica que se manifiesta en el fenómeno de la creencia" (LACAN, 1964, 245). No se trata para Lacan de la solidificación con el cuerpo de la madre -como propone M. Mannoni- sino de los significantes, que al no dialectizarse impide cuestionar la identificación a ese significante que soporta el deseo "oscuro" materno.[4]

La segunda referencia aparece en el Seminario 16 De un Otro al otro, cuando se dedica a trabajar la verdad – la debilidad de la verdad-, el saber y la mentira. Allí evoca su propia experiencia con débiles mentales, la de M. Mannoni; y simultáneamente recurre a El Idiota de Dostoïevski y a La astucia de la razón de Hegel [5], lo hace para ponderar a esos personajes que andan por la vida sin que las situaciones complicadas que ésta presenta, ni el lazo al otro los perturbe, pero a la vez dice que: "... se necesita, que no todo sea tan débil, en el débil mental" y se pregunta "¿Y si fuera un vivo el débil mental?" (LACAN, 1968-69,162), ya que la debilidad de pensamiento conserva al Otro intacto al ocultar la impotencia de formular la verdad y su decir a medias. P. Bruno de esta frase, argumenta que el débil es incapaz de maldecir la verdad, y que al no poderla medio decir, se niega a ser particular, "[así]… se hace el sirviente de una verdad de la cual él espera que ella le gratifique de una universalidad" (BRUNO, 1986, 37). Laurent agrega que al no poder soportar el leer entre líneas, el fingimiento del Otro, el débil se identifica al lugar de lo verdadero y diferencia la debilidad neurótica que interroga lo verdadero pero queriendo justificarlo (Cf. LAURENT, 1989, 146-48).

Para acercar una respuesta a la pregunta de Lacan por la astucia del débil, nos auxiliamos en la siguiente mención, la del Seminario 19…O peor, cuando dice: "Platón… Además era un poco débil... Llamo debilidad mental, al hecho de que un ser, un ser parlante, no esté sólidamente instalado en un discurso. Es lo que hace el precio (lo valioso) del débil. No hay ninguna otra definición que se le puede dar, sino de ser lo que se llama un poco descarriado. Es decir que entre dos discursos, él flota. Para estar sólidamente instalado como sujeto, es necesario atenerse a uno o bien saber lo que se hace" (LACAN 1971-72, 129).[6]

Si bien aquí el calificativo de débil está reservado a Platón, consideramos, nos ofrece una definición general de la debilidad mental, en la que resaltamos la articulación al discurso. El decir descarriado de los discursos implica la imposibilidad que se le presenta de leer entre líneas, esa sería la astucia del débil: quedar al margen, no enredarse en el entre líneas, convirtiendo su mundo en un mundo sin equívocos, al no abrir la pregunta por el sentido de los dichos ni por el deseo del Otro (Cf. PEUSNER, 2009, 41).

Consideramos que emprende así el camino hacia la generalización de la debilidad mental para el ser hablante, distanciando el uso del término del uso psiquiátrico. Lacan en este seminario sostiene que "es la mentalidad la que tiene fallas" (LACAN, 1971-72, 220), el ser hablante se empeñará a darse una infinidad de respuestas para que ninguna pregunta se formule.

Alcanzamos la siguiente fuente en el Seminario 21 Los no incautos… - que delimitamos como la antesala de lo que planteará con la afirmación del Seminario 24 L´insu… sobre la elección entre locura y debilidad mental- en ella tenemos la articulación de la debilidad con la locura, y como Lacan está trabajando con los nudos, nos remite al par encadenamiento-desencadenamiento. [7]

Vayamos a la cita: "... el texto de Kant sobre la pedagogía.... Nada mejor se ha escrito sobre el tema... de lo que ocurre con los débiles, ni siquiera lo que escribió Maud Mannoni. El niño está hecho para aprender algo..., es decir, para que el nudo se haga bien. Porque no hay nada más fácil que lo que falla…" Continúa hablando del nudo borromeo y aclara que según como se trencen se formará o no el nudo, siendo la condición para el nudo borromeo que estén los tres registros enlazados de manera tal que si uno se suelta se liberan los otros dos, dice : "…si el caso es bueno…, a saber uno no ha fallado su anudamiento primitivo, si el caso es bueno cuando a ustedes les falta uno de esos redondeles de hilo, … cuando una de las dimensiones les revienta, por una razón cualquiera, ustedes deben volverse verdaderamente locos" (LACAN, 11/12/73)

De este modo, aquí ya se constituye la doble opción entre: la debilidad mental, que por lo que aquí se delimita corresponde al anudamiento, y la locura como resultado de los registros sueltos, es decir del desencadenamiento.[8]

Desde las referencias del Seminario 22, RSI, en adelante, sostenemos que categóricamente Lacan universaliza la debilidad mental como debilidad constituyente a nuestra condición de parlêtres al decir: "Hay algo que hace que el ser hablante se demuestre consagrado a la debilidad mental , y eso resulta de la sola noción de Imaginario en tanto que el punto de partida de ésta es la referencia al cuerpo y al hecho de que su representación -quiero decir todo lo que para él se representa- no es sino el reflejo de su organismo" (LACAN, 10/12/74).

La debilidad mental, la mentalidad del hombre, como ya expusimos, será producto de su fascinación con lo imaginario, ya que lo que atestigua que el cuerpo está vivo es lo mental – el Mens-, de ahí que Lacan ubique en el polo opuesto, el intelligere -el leer entre líneas-, fuera de donde lo simbólico se escribe. Lacan tilda de "Imbecilidad" a la relación del ser hablante con su cuerpo y lo imaginario sostenidos por el sentido, efecto de sentido introducido por la dimensión de lalengua (Cf. LACAN, 10/12/74).

Siguiendo nuestro trazado les acercamos lo que Lacan propone en el Seminario 23 El Sinthome dado que allí enlaza los puntos propuestos hasta ahora. Comienza diciendo que uno sólo es responsable de su saber hacer y subraya, que hay algo de lo que no podemos gozar por la ex-sistencia del sexo; y precisando en lo que llama sus verdades primeras que: "… dada la mentalidad…la sentí-mentalidad propia del parlêtre, la mentalidad, puesto que él la siente, siente su peso- la ment-alidad en la medida en que él miente [ment], es un hecho". Es un hecho porque el parlêtre lo dice y miente por su mentalidad, por la que cree que tiene un cuerpo para adorar, "El parlêtre adora su cuerpo porque cree que lo tiene… su cuerpo es su única consistencia –consistencia mental, porque su cuerpo a cada rato levanta campamento" (LACAN, 1975, 59-64), porque como dirá en L´ insu… "lo mental es tejido de palabras, entre las cuales hay equivocaciones (bévues) siempre posibles. De donde mi enunciado de que de real, no hay más que lo imposible, que enuncio que no cesa de no escribirse" (LACAN, 10/5/77).

Es por estos seminarios que Lacan, en diferentes pasajes, se nombrará a sí mismo como débil mental,[9] les acercamos algunos: "En verdad, esta masa atestiguada de la debilidad mental es algo de lo que no espero, de ningún modo, salir. No veo por qué lo que yo les aportaría sería menos débil que el resto" (LACAN, 10/12/74); "Freud era un débil mental como todo el mundo, como yo mismo" (LACAN, 19/4/77) y "Como no soy débil mental sino relativamente — es decir que lo soy como todo el mundo — puede ser que me llegue una lucecita." (LACAN, 17/5/77).

Esa lucecita se enciende en Lacan dictando su siguiente Seminario –El Momento de concluir-, al afirmar que lo que nos haría salir de la debilidad mental está en el saber hacer, que: "Sería necesario que exista un acto que no sea débil mental. Ese acto, intento producirlo por mi enseñanza." (LACAN, 11/4/78).[10]

El parlêtre justamente no sabe "hacer con" el saber, con lo que le es impuesto por los efectos del significante, "saber hacer" implica desembrollarse del sentido y de la estafa simbólica (Cf. LACAN, 11/1/77), como nos dice C. Soler: "No es sorprendente que en la culminación de esta antifilosofía en acto que es su última enseñanza, Lacan haya podido decir que sería necesario un contrapsicoanálisis para que el sujeto se extraiga del pensamiento de la mentalidad" (SOLER, 2001, 269).

En el mismo rumbo que viene transitando y remarcando Lacan, la última vez que usó el término débil fue en el comienzo de su Carta de disolución:

"…Esa es mi ventaja sobre el hombre que piensa y no se percata de que primero habla. Ventaja que solo debo a mi experiencia. Porque en el intervalo de la palabra que desconoce por lo que él cree hacer pensamiento, el hombre se embrolla […] De manera que el hombre piensa débil, tanto más débil cuanto que se pone rabioso… justamente por embrollarse" (LACAN, 1980, 337).

Con el último Lacan entonces, delimitamos que la debilidad mental es propia del parlêtre por la inexistencia de la relación sexual, debilidad que surge de ese mismo agujero en lo real, como un modo de responder. Es por esto que consideramos que la debilidad mental se enmarca en lo que J.-A Miller en su texto Ironía (1993)llama la "Clínica universal del delirio" -donde establece las diferencias con la clínica de las psicosis sin confundirse con ella- lo que allí enfatiza es que el punto de partida del delirio universal, es el hecho que los hombres hablen y que sus discursos sean defensas contra lo real, porque la referencia está vacía, retomando así a nuestro entender, lo que él mismo –Miller- había propuesto tiempo atrás, con lo que dio en llamar: la forclusión generalizada [11], como forclusión de estructura –diferente de la forclusión en la psicosis.[12]

Locura

Es momento de dirigirnos, al menos brevemente, sobre la otra posibilidad de la dupla planteada al comienzo: la locura.[13]

El término locura concentra en sí mismo una gran complejidad histórica, además de estar cargado de un sin número de connotaciones y resonancias por su uso común.

Lacan muchas veces hace uso del término en el sentido vulgarmente establecido, tomando a la locura como sinónimo de psicosis. Pero, aun así, esto no nos impide afirmar que en su obra, locura y psicosis no coinciden y, es más, que designan cosas diferentes. Es apropiado resaltar que la concepción de la locura desborda los límites de las diferentes estructuras freudianas: neurosis-psicosis-perversión y que justamente porque locura y psicosis no son sinónimos, es que pueden superponerse. Ejemplos de esto son los planteos de Lacan respecto de Aimeé donde en ella psicosis y locura clínicamente coinciden[14]; y que en Joyce no se superponen dado que, si bien Lacan afirma la psicosis en el escritor con "la Verwerfung de hecho" (LACAN 1975-76, 86), puede notarse su insistencia en el transcurso de su Seminario 23, respecto de la pregunta si Joyce estaba loco, que situamos como la pregunta por el desencadenamiento, es decir por la locura.

Tempranamente Lacan ubicaba a la locura relacionándola con el ser del hombre y no con la psicopatología, locura esencial del hombre (Cf. LACAN 1946, 11) que se deduce de la constitución imaginaria del yo y la fascinación del hombre por lo imaginario.[15]

Es por esta condición humana, que inferimos Lacan se incluye como delirante- como ya lo hizo al referirse a la debilidad mental -, al decir: "Naturalmente, soy como todo el mundo, caigo en las mismas faltas… lo que prueba que todos tenemos alguna cosita en común con los delirantes. Al igual que ustedes, tengo lo que tiene de delirante el hombre normal" (LACAN, 1955-56, 75).

En su Seminario 3 sobre las psicosis, al hablar de locura nos remite a Erasmo quien en su Elogio a la locura la hace corresponder al comportamiento humano normal, y a Pascal, quien formula "… que hay una locura necesaria y que sería una locura de otro estilo no tener la locura de todos" (LACAN, 1955, 29). Marcando visiblemente al menos dos tipos locura: la de todos y la de algunos.

En este punto nos interesa la locura "de otro estilo" para retomar con el Seminario 21, la locura en tanto desanudamiento. Creemos pertinente recordar la frase ya planteada anteriormente: "… si el caso es bueno…, a saber uno no ha fallado su anudamiento primitivo,.... es en esto que el buen caso, el caso que he llamado "libertad", es en esto que el buen caso consiste en saber si hay algo de normal es que, cuando una de las dimensiones les revienta, por una razón cualquiera, ustedes deben volverse verdaderamente locos" (LACAN, 11/12/73).[16]

Acentuamos este "verdaderamente" locos, al considerar que lo resalta para diferenciar esta locura de la locura universal. El énfasis está puesto en el estallido del nudo, destacamos que ese desanudamiento es segundo respecto del anudamiento primitivo, mencionado anteriormente en la frase. Ya que el exilio de la relación sexual, inaugural para el parlêtre, supone partir de la libertad de los tres registros, es decir, que no se relacionan siendo una imposibilidad de estructura. "La no relación sexual es a la vez equivalente a la no relación entre los tres registros" (SORIA, 2011, 144). Es por esto, que podremos diferenciar la locura de todos -la que anuda-, del fenómeno de la locura que desanuda, en tanto segunda instancia lógica respecto del desanudamiento primordial. [17]

Avancemos un poco más, ya que al continuar su exploración con la teoría de los nudos, Lacan en el año '75 incluye la noción de sinthome "[…] debido a dos errores, ya ninguno está unido al otro" (LACAN 1975/76, 91) -lapsus del anudamiento primitivo- pasando de la cadena de tres a la de cuatro: real, simbólico e imaginario sueltos y el sinthome como cuarta consistencia los enlazará reparando la "libertad inicial", anudamiento por el sinthome[18], paterno para la neurosis, lo que posibilita tramitar el no hay relación sexual mediante la père-version[19], o sea esquivar lo imposible mediante la debilidad mental, ya que al decir de Lacan: "Todo lo que es mental, al fin de cuentas, es lo que yo escribo con el nombre de sinthome." (LACAN, 10/5/77)

Consideraciones finales

"El ser hablante está consagrado a la debilidad mental" (LACAN, 10/12/74)

"Todo el mundo es loco, es decir delirante" (LACAN 1978)

Estas universalizaciones que versan sobre la debilidad mental y la locura, ambos planteos del último Lacan, resultan paradójicos, ya que como sabemos, lejos de estar enmarcado en lo universal y el todo, este período se caracteriza por el no-todo. Porque como dice Lacan "… el análisis no tiene por soporte más que el hecho de que no hay relación sexual" (LACAN, 11/4/78)

El "no hay relación sexual", será la única universalidad del parlêtre, que lejos de borrar las singularidades y particularidades las afirma, única universalidad que permite alojar este último período de la obra de Lacan. "Universalidad paradójica que veta…toda universalidad" (SCHEJTMAN, 2014, 536) ya que, ante ese agujero en lo real, cada uno inventará lo que pueda.[20]

Del recorrido del trabajo se desprende entonces, por un lado que la locura universal es la debilidad mental -locura que encadena-, y por otro la locura de otro estilo es la que desencadena.

Retomando la frase inicial: "Entre locura y debilidad mental, no tenemos sino la elección" diremos por lo tanto que la elección se juega entre anudamientos (Debilidad mental, locura universal) y desanudamientos (locura como fenómeno), más allá de la estructura clínica.

Nos cabe entonces la siguiente reflexión: si al traumatismo inaugural respondemos con la debilidad y el delirio, esquivando ese imposible con el todo, ¿qué nos sacaría de allí, sin volvernos verdaderamente locos?

Tomamos la orientación que Lacan nos brinda en el Seminario 23 al decir que, "en un análisis se trata de la respuesta completa y tonta [aclara] a un enigma", siendo el enigma "un arte que llamaré entre líneas (…) una enunciación que no encuentra su enunciado (…) se trata de empalmes y suturas, empalme que hace el analizante entre su sinthome y lo real parásito del goce…considerando que real, simbólico e imaginario no se confunden… [que hay que] unirlo bien gracias a un artificio" (LACAN, 1975/76, 71), artificio que será resultante de la transferencia.

La única vía que se abre para el parlêtre "es hacerse incauto de un real, es decir, montar un discurso en el que los semblantes atrapen un real, un real indiferente al sentido, que no puede ser distinto de lo que es. Ser incauto de un real, es la única lucidez al alcance para orientarse. Analizar al parlêtre exige jugar una partida entre delirio, debilidad y embaucamiento. Es dirigir un delirio de tal modo que su debilidad ceda al embaucamiento de lo real". (MILLER, 2014, 24).

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

  • BRUNO, P., (1986) "Al lado de la placa: sobre la debilidad mental". En Traducciones 2, Fundación Freudiana de Medellín, Colombia
  • GODOY, C. (2016) "Folisofía" en Ancla Digital #6, Locuras y perversiones, Revista de la Cátedra II de Psicopatología, Facultad de Psicología, UBA, https://psicopatologia2.org/ancla.
  • LACAN, J. (1946): "Acerca de la causalidad psíquica". En Escritos 1, México, Siglo XXI, 1975, p. 142-183.
  • LACAN, J. (1955-56): El Seminario, libro 3: Las psicosis, Barcelona, Paidós, 1984.
  • Lacan, J. (1964): El Seminario, libro 11: Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis, Paidós, Bs. As, 2001.
  • LACAN, J. (1968-69): El Seminario, libro 16: De un Otro al otro, Paidós, Bs. As, 2008.
  • LACAN, J. (1971-72): El Seminario, libro 19: ... O peor, inédito.
  • LACAN, J. (1972-73): El Seminario, libro 20: Aun, Paidós, Barcelona, 1981.
  • LACAN, J. (1973-74): El Seminario, libro 21: Los no incautos yerran, inédito.
  • LACAN, J. (1974-75): El Seminario, libro 22: R.S.I., inédito.
  • LACAN, J. (1975-76): El Seminario, libro 23: El sinthome, Paidós, Bs. As, 2006.
  • LACAN, J. (1976-77): El Seminario, libro 24: L´insu que sait de l´une-be-évuue s´aile ´a mourre, inédito
  • LACAN, J. (1977-78): El Seminario, libro 25: El momento de concluir, inédito
  • LACAN, J, (1978)¡Lacan para Vincennes!en Lacaniana N° 11, Bs As, 2011
  • LACAN, J. (1980): "Carta de disolución", en Otros escritos, Paidós, Bs. As, 2012.
  • LAURENT, E. "El goce del débil" en Niños en psicoanálisis, Manantial, Bs. As., 1989
  • LAURENT, E. "Psicosis y debilidad" en Estabilizaciones en las psicosis, Manantial, Bs. As., 1992
  • LEIBSON, L. (2016) "Nada más que hasta el fondo Locura Duelo Escritura" en Ancla Digital #6, Locuras y perversiones, Revista de la Cátedra II de Psicopatología, Facultad de Psicología, UBA, https://psicopatologia2.org/ancla.
  • MALEVAL, J.C. (2000): La forclusión del Nombre del Padre, Paidós, Buenos Aires, 2002.
  • MILLER, J.-A. (1986-87): Los signos del goce, Paidós, Buenos Aires, 1998.
  • MILLER, J.-A. (1993) "Ironía", en Uno por Uno, Revista Mundial de psicoanálisis, N° 34, Eolia
  • MILLER, J.-A. (2007-08) Todo el mundo es loco, Ed. Paidós, Bs As, 2015
  • MILLER, J.-A (2014) El inconsciente y el cuerpo hablante, Conferencia de clausura del IX Congreso de la AMP, www.wapol.org
  • MUÑOZ, P. (2011) Las locuras según Lacan, Letra Viva, Bs. As., 2011 -Especialmente el capítulo: "Entre locura y debilidad mental"
  • MUÑOZ, P. (2008) "El concepto de locura en la obra de Jacques Lacan" en Anuario de Investigaciones, vol. XV, 2008, pp. 87-98, UBA, Buenos Aires, Argentina
  • PEUSNER, P. (2009) Reinventar la debilidad mental, Letra Viva, Bs. As., 2010
  • SCHEJTMAN, F. (2007) "Síntoma y sinthome", en Ancla. Psicoanálisis y Psicopatología, Revista de la Cátedra II de Psicopatología de la UBA, nº 1, 2007.
  • SCHEJTMAN, F. (2010): "Jacques Lacan: resistencia de la psicopatología". En Schejtman, F. (comp.) y otros, Psicopatología: clínica y ética. De la psiquiatría al psicoanálisis, Grama, Buenos Aires, 2013.
  • SCHEJTMAN, F. (2014) "Diagnósticos en el último Lacan", en Memorias del VI Congreso Internacional de investigaciones y práctica profesional en Psicología, Ed. De la Facultad de Psicología de la UBA, Tomo 3, p 535-538, Bs. As., 2014
  • SCHEJTMAN, F. (2016) "Locuras del último Lacan" en Ancla digital #6, Locuras y perversiones, Revista de la Cátedra II de Psicopatología, Facultad de Psicología, UBA, https://psicopatologia2.org/ancla.
  • SKRIABINE, P. (1994): "La clínica del nudo borromeo". En Locura: clínica y suplencia, Eolia, Madrid, 1994
  • SOLER, C. (2001) "Lacan antifilósofo" en ¿Qué se espera del psicoanálisis y del psicoanalista?, Letra Viva, Bs. As., 2007.
  • SORIA, N. (2011) ¿Ni neurosis ni psicosis? , Serie Del Bucle, Bs As 2015
  • VALCARCE, L (2016) "Enseñanza y locura: dos modos de hacer con lo que no hay" en Ancla digital #6, Locuras y perversiones, Revista de la Cátedra II de Psicopatología, Facultad de Psicología, UBA, https://psicopatologia2.org/ancla.

NOTAS

  1. Cf LACAN, 1/12/74
  2. Cf LACAN, 17/12/74
  3. Nos serviremos para ello de diferentes autores (Cf BRUNO, 1986; Cf LAURENT, 1989; Cf MUÑOZ, 2007; Cf PEUSNER, 2009)
  4. Cf. Laurent, 1989, 146; Cf. Muñoz 2007, 248
  5. Lacan va más lejos llegando a nombrar a la filosofía como una forma de debilidad mental; opondrá a ella una Folisofía, para este punto les proponemos ver el artículo de C. Godoy (2016) "Folisofia" en Ancla Digital #6, Locuras y perversiones, quien desarrolla este punto.
  6. El destacado es nuestro
  7. Schejtman, F. (2016) "Locuras del último Lacan" en Ancla digital #6, Locuras y perversiones, quien también toma esta cita y trabaja el par Locura y Debilidad mental en el último Lacan, con la dupla desencadenamiento-encadenamiento, y síntoma- sinthome.
  8. Retomaremos más adelante esta cita para articularla a la locura
  9. También llamará así a Hegel, Platón, Aristóteles y Freud Cf. LACAN, 10/12/74, 11/3/75, 11/1/77
  10. Enseñanza como una perspectiva de hacer con lo imposible, lo plantea extensamente Valcarce, L. (2016) en "Enseñanza y locura: dos modos de hacer con lo que no hay" en Ancla digital #6, Locuras y perversiones
  11. Cf. MILLER 1986-77
  12. Esta diferencia la trabajan particularmente Cf. MALEVAL 2000 y Cf. SKRIABINE, 1994.
  13. Aclaramos que nos referiremos a las versiones sobre las locuras en Lacan, aunque sin recorrer cada una de las referencias como hicimos con la Debilidad mental, debido a la infinidad de veces que es usado este término en su Obra.
  14. Cf. MUÑOZ, 2008, y Cf. MUÑOZ 2011,
  15. Este punto es desarrollado en el texto de Ancla Digital #6 por L. Leibson (2016) en "Nada más que hasta el fondo Locura, Duelo, Escritura" p. 21
  16. Los remarcados son nuestros
  17. Cf. MUÑOZ (2011) y Cf. SKRIABINE (1994)
  18. Cabe aclarar que el sinthome, cuarta cuerda que enlaza, no es exclusivo para la neurosis. Para un desarrollo preciso sobre estos planteos remito a Cf. SCHEJTMAN, F. (2007)
  19. Sugiero la lectura del artículo de SCHEJTMAN, F. (2016) "Locuras del último Lacan" en Ancla digital #6, Locuras y perversiones, p. 15.
  20. Cf. LACAN, 19/2/74